He ahí una sanguijuela cultural


A título personal puedo insistir en que los científicos del futuro seguro verán con escepticismo que una sola sanguijuela haya podido afectar por decenios el desarrollo cultural de una sociedad. Es que la malignidad no radica en el número sino en la longevidad de estos gusanos y su capacidad de succión presupuestal.

Seres invertebrados, quizás sin alma, son audaces y con iniciativa, lo que no necesariamente se traduce en inteligencia. Confiemos en que las ciencias y artes futuras encontrarán su explicación. Confiemos, sobre todo, en que podremos identificarlas para quitarles ese velo “culturoso” con el que van por el mundo.

Mírelos bien. Son muy notorios. Su tarjeta de presentación es la pose. Pose que desde luego va acompañada de gestos, vestimentas y mucha verborrea. Con saber unos cuantos datos generales es suficiente para que entablen una conversación con cualquier incauto. Y es que en el fondo, una sanguijuela es lo que busca: alguien ingenuo de quien aprovecharse. El aplauso fácil, sobra decir, los alienta.

Farolitos

TAXONOMÍA

Perteneciente a la familia de los hirudíneos-hematófagos, las sanguijuelas culturales han evolucionado con el paso de los sexenios. Una mordaz enfermedad en el extremo de sus complejos ductos digestivos derivó en un cambio rotundo de alimentación: en vez de sangre comenzaron a requerir de presupuesto, lo que desde luego contribuyó a la formación de extremidades, torso y un rostro semejante al de los humanos.

Si bien no dejaron de arrastrarse como en sus tiempos primigenios, y de ser hermafroditas como las lombrices de tierra, pronto se internaron a las ciudades donde aprendieron que la simulación era la mejor manera de conseguir alimento fácil. El terreno más fértil: el humanismo y la cultura. Mutaron entonces en ávidos promotores de la noche a la mañana, acompañados de licencias y currículos rimbombantes. Algunos incluso buscaron un nombre holístico que intimidara a cualquier incauto.

Y así lo hicieron. Con la agenda cultural a la mano recorrieron evento por evento, o mejor dicho, coctel por coctel para hacerse visibles y socializar. Con la bandera del humanismo, de la cultura, del periodismo, de las artes y lo bello, fueron comprendiendo los modos y maneras de saciar su sed predadora.

AFECTACIÓN

La primera amenaza desde luego es para la cultura impulsada desde el estado, ya que el objetivo principal de las sanguijuelas culturales es ir sobre los presupuestos asignados al desarrollo de la cultura y el arte, los cuales ven como un preciado botín. Amenaza porque lo que menos importa para ellos es el fomento de alguna actividad cultural. Por el contrario, en ellos sólo existe la ambición de embolsarse unos cuantos miles de pesos.

MODOS DE ACCIÓN

El oportunismo los caracteriza. Las sanguijuelas culturales intentan acceder a diferentes presupuestos mediante los “proyectos patito”, los cuales son realizados sin sustento de ningún tipo, y sí por el contrario, con un conocimiento parcial del ámbito cultural. Apuestan sobre todo, a encontrar algún “amigo” que se los apruebe, a la ignorancia de algún incauto, o a que alguna coyuntura política los beneficie. Por eso cuando una elección se acerca se visten incluso con penacho, y usan en el pecho un cartel donde versan las palabras en mayúsculas “SOY INTELECTUAL”.

PREVENCIÓN

Evitar que tanto oportunismo se convierta en plaga es ya una tarea primordial. Existen promotores de la cultura con probada trayectoria y sólidos proyectos que ahora son desdeñados a causa de la acción predadora de las sanguijuelas culturales. Más que señalar a alguien en específico lo importante es evitar que estas conductas proliferen.

 Las instituciones: implementando una política cultural con filtros precisos que descarten proyectos oportunistas. Nosotros: dejando atrás la simulación y el aplauso fácil que hacen de las sanguijuelas culturales, los próximos empresarios del espectáculo.

Anuncios

¿Qué piensas? Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s